jueves, 26 de septiembre de 2019

EL ENIGMA DE ESTER 9:7-9 Y LA PROFECÍA CUMPLIDA (OBSERVACIÓN DE LA GEMATRÍA HEBREA)


EL ENIGMA  DE ESTER 9:7-9 Y LA PROFECÍA CUMPLIDA (OBSERVACIÓN DE LA GEMATRIA HEBREA)

Mataron entonces a Parsandata, Dalfón, Aspata, Porata, Adalía, Aridata, Parmasta, Arisai, Aridai y Vaizata, diez hijos de Amán hijo de Hamedata, enemigo de los judíos; pero no tocaron sus bienes”. (Est 9:7-10 RV1960).

El TM presenta los nombres de los diez hijos de Amán en un formato particular, y así está reproducido en todo mss. hebreo. La Massorah prescribe que estos nombres sean escritos en una columna perpendicular al margen derecho, con la conjunción vav en el izquierdo. Según el Comentario de Soncino (Cinco Meguillot, p. 179), esta característica deriva del recuento histórico que estos personajes fueron ahorcados en patíbulos suficientemente altos como para quedar uno debajo del otro.



Sin embargo, otras razones pueden aludirse para esta peculiaridad. Las letras tav (ת), shin (ש), y zayin (ז) que integran el primero, el séptimo y el décimo nombre de los hijos de Amán, respectivamente, aparecen con un formato más pequeño. A su vez, el décimo nombre comienza con una vav (ו) elongada. Ahora bien, según su valor numérico (gematría) aplicado al calendario hebreo, es posible inferir que las letras pequeñas (tav 400 + shin 300 + zayin 7 = 707) representan siglos, décadas y años, mientras que la vav más larga destaca milenios (vav = 6), para marcar así el año 707 del sexto milenio, es decir el 5707, correspondiente a 1946 del calendario gregoriano. Este particular año registra un acontecimiento histórico significativo, que arroja luz sobre uno de los pasajes más discutidos de la Escritura (Est_9:11-14), texto que a través de los siglos ha movido a perplejidad y distorsión interpretativa.

“El mismo día se le dio cuenta al rey acerca del número de los muertos en Susa, residencia real. Y dijo el rey a la reina Ester: En Susa capital del reino los judíos han matado a quinientos hombres, y a diez hijos de Amán. ¿Qué habrán hecho en las otras provincias del rey? ¿Cuál, pues, es tu petición? y te será concedida; ¿o qué más es tu demanda? y será hecha. Y respondió Ester: Si place al rey, concédase también mañana a los judíos en Susa, que hagan conforme a la ley de hoy; y que cuelguen en la horca a los diez hijos de Amán. Y mandó el rey que se hiciese así. Se dio la orden en Susa, y colgaron a los diez hijos de Amán”. (Est 9:11-14 RV1960)

Porque Ester mando a colgar otra vez a los hijos de Aman?

Para descifrar el enigma, la identificación del año es significativo, pues ese 16 de Octubre fueron ahorcados en la ciudad de Nuremberg, Alemania, diez jerarcas nazis, responsables del Holocausto Judío. Inicialmente, el número de condenados era once, pero uno de ellos se suicidó horas antes, de manera que solo diez subieron al cadalso. El séptimo en hacerlo fue un acérrimo antisemita llamado Julious Streicher, quien, mientras le ponían la soga al cuello, y como últimas palabras, inusitadamente gritó: ¡Fiesta Purim 1946! Así, 2400 años más tarde fue develada la enigmática solicitud de Ester (Est_9:13), y la orden del Rey (Est_9:14), cumplida! Y así se entiende ya porque Ester pidió por segunda vez que colgaran a los hijos de Aman. Gloria a Dios, es sencillamente maravilloso!

domingo, 1 de septiembre de 2019

ESTUDIO DE 1 JUAN 5:6-8 Y LA CONTROVERSIA GNÓSTICA


1 Juan 5:6-8
EL AGUA Y LA SANGRE
“Este es el Que vino por medio de agua y sangre -Jesucristo. No fue sólo por agua por lo que vino, sino por agua y por sangre. Y es el Espíritu el Que testifica de esto; porque el Espíritu es la verdad; porque hay tres que testifican, el Espíritu y el agua y la sangre, y los tres concuerdan como uno solo”.
Al principio de su comentario sobre este pasaje Plummer dice: " Este es uno de los pasajes más alucinantes de la epístola, y uno de los más complicados del Nuevo Testamento.» Sin duda, si conociéramos las circunstancias en que Juan estaba escribiendo, y tuviéramos un conocimiento completo de las herejías de las que estaba defendiendo a su pueblo, el sentido aparecería más claro; pero, tal como están las cosas, no podemos hacer más que suponer. Sí sabemos bastante, sin embargo, del trasfondo, para estar razonablemente seguros de que podemos llegar al sentido de las palabras características de este pasaje de Juan.
Está claro que las palabras agua y sangre en relación con Jesús tenían para Juan un significado especialmente, místico y simbólico. En su historia de la Cruz hay un curioso par de versículos:
«Uno de los soldados Le atravesó el costado con la lanza, e inmediatamente salieron sangre y agua. Y el que da testimonio de esto lo vio, y lo que dice es cierto; y él sabe que está diciendo la verdad para que vosotros también creáis» (Jua_19:34 ).
Está claro que Juan adscribe una importancia particular a ese incidente, y lo garantiza con un certificado de evidencia muy especial. Para él las palabras agua y sangre en relación con Jesús comunicaban una parte esencial del Evangelio.
El primer versículo del pasaje se expresa oscuramente: «Este es el Que vino por medio de agua y sangre -Jesucristo.» El sentido es que Este es el Que entró en Su mesiazgo, o Se mostró que era el Cristo, mediante agua y sangre.
En relación con Jesús, agua y sangre no pueden referirse nada más que a dos acontecimientos de Su vida. El agua debe referirse a Su Bautismo. La sangre, a Su Cruz. Juan está diciendo que el Bautismo y la Cruz de Jesús son ambos partes esenciales de Su mesiazgo. Pasa a decir que no fue sólo por agua por lo que Él vino, sino por agua y por sangre. Está claro que algunos decían que Jesús vino por agua, pero no por sangre; en otras palabras: que Su Bautismo era una parte esencial de Su mesiazgo, pero no Su Cruz. Esto es lo que nos da la clave del trasfondo de este pasaje.
Ya hemos visto una y otra vez que tras esta carta se trasluce la herejía del gnosticismo. Y también hemos visto que los gnósticos, creyendo que el espíritu era totalmente bueno y la materia totalmente mala, negaban que Dios viniera en la carne. Así es que tenían la creencia -de la que nos habla Ireneo en relación con el nombre de Cerinto, uno de sus principales representantes y contemporáneo de Juan- de que el Cristo divino había descendido en el Bautismo sobre el hombre Jesús en forma de paloma; Jesús, asociado como si dijéramos con el Cristo que había descendido sobre Él, trajo a los hombres el mensaje del Dios que era un desconocido hasta entonces, y vivió en perfecta virtud; pero en Getsemaní el Cristo divino Se apartó del hombre Jesús y volvió a Su gloria, y fue solamente el hombre Jesús el que fue crucificado en el Calvario y después resucitó. Podríamos decir más sencillamente que Cerinto enseñaba que Jesús llegó a ser divino en Su Bautismo, pero que esa divinidad Le dejó antes de la Cruz, y que murió como un hombre y nada más.
Está claro que tal enseñanza despoja la vida y la muerte de Jesús de todo su valor para nosotros. Tratando de proteger a Dios del contacto con el dolor humano, Le excluye de la obra de la redención.
Lo que Juan está diciendo es que la Cruz es una parte esencial del significado de Jesús, y que Dios estuvo presente en la muerte de Jesús exactamente lo mismo que lo estuvo en toda Su vida.




EL TRIPLE TESTIMONIO
1Jn_5:6-8 (conclusión)
Juan pasa a hablar del triple testimonio.

Está el testimonio del Espíritu. En este punto Juan está pensando en tres cosas. (I) El relato del Nuevo Testamento es claro en que en el Bautismo de Jesús el Espíritu descendió sobre Él de una manera muy especial (Mar_1:9-11 ; Mat_3:16 s; Luc_3:21 s; Hch_10:38 ; Jua_1:32-34 ). (II) El Nuevo Testamento es igualmente claro en que, mientras que Juan vino a bautizar con agua, Jesús vino a bautizar con el Espíritu (Mar_1:8 ; Mat_3:11 ; Luc_3:16 ; Hch_1:5 ; Hch_2:33 ). Vino para traer a los hombres el Espíritu con una plenitud y poder desconocidos hasta entonces. (III) La historia de la Iglesia Original es la prueba de que esta no fue una vana pretensión. Empezó en Pentecostés (Hch_2:4 ), y se repitió una y otra vez en la historia y experiencia de la Iglesia (Hch_8:17 ; Hch_10:44 ). Jesús tenía el Espíritu, y podía dar el Espíritu a los hombres; y la continua evidencia del Espíritu en la Iglesia era -y es- un testimonio incontestable del continuo poder de Jesucristo.

Está el testimonio del agua. En el Bautismo de Jesús hubo el testimonio del Espíritu descendiendo sobre Él. Fue precisamente ese acontecimiento lo que le reveló a Juan el Bautista Quién era Jesús. Lo que Juan quiere subrayar es que ese testimonio se mantenía en la Iglesia Original en el Bautismo cristiano. Debemos recordar que en los orígenes de la historia de la Iglesia el Bautismo era de adultos, ya que se trataba de hombres y mujeres que ingresaban en la Iglesia mediante confesión de fe, porque venían directamente del paganismo, y empezaban una vida totalmente nueva. En el Bautismo cristiano ocurrían cosas. La persona era sumergida en el agua, y moría con Cristo; y surgía del agua resucitada con Cristo a una nueva vida. Por tanto, el Bautismo cristiano era un testimonio del poder continuo de Jesucristo. Era un testimonio de que Él seguía estando vivo, y de que Él era sin duda divino.
Está el testimonio de la sangre. La sangre era la vida. En cualquier sacrificio, la sangre se consagraba a Dios y sólo a Él. La muerte de Cristo fue el perfecto Sacrificio; en la Cruz derramó Su sangre en sacrificio a Dios. La experiencia de los hombres era que el sacrificio era eficaz y los redimía y reconciliaba con Dios dándoles la paz con Dios. Continua y regularmente se observaba -y se observa- la Cena, la Eucaristía. En ella se representa plenamente el sacrificio de Cristo; y en ella se da a las personas la oportunidad, no sólo de darle gracias a Cristo por Su Sacrificio, hecho una vez por todas, sino también de apropiarse los beneficios y de recibir Su poder sanador. Eso sucedía en el tiempo de Juan. A la Mesa del Señor los creyentes se encontraban con Cristo y experimentaban Su perdón y la paz con Dios que Él traía. Y seguimos teniendo esa experiencia; y por tanto la fiesta es un testimonio continuo del poder reconciliador del Sacrificio de Jesucristo.

El Espíritu y el agua y la sangre se combinan para mostrar como el perfecto Mesías, el perfecto Hijo de Dios y el perfecto Salvador a este Hombre Jesús en Quien Dios Se nos ha manifestado. El don continuado del Espíritu, la continuada muerte y resurrección del Bautismo, la continuada disponibilidad del Sacrificio de la Cruz a la Mesa del Señor siguen siendo los testigos de Jesucristo.

Nota sobre 1Jn_5:7

En la versión Reina-Valera hay un versículo que hemos omitido. Dice: «Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.»
Las versiones modernas no incluyen este texto. Véase la nota de la versión Bóver-Cantera o la nota de la Biblia de Estudio Macarthur. Es seguro que no formaba parte del texto original.
Los Hechos son los siguientes. Primero, que no aparece en ninguno de los manuscritos griegos anteriores al siglo XIV. Los manuscritos clave pertenecen a los siglos III y IV, y este versículo no aparece en ninguno de ellos. Ninguno de los primeros padres de la Iglesia dio señales de conocerlo. La versión original de la Vulgata de Jerónimo no lo incluye. La primera persona que lo cita es el hereje español Prisciliano, que murió en el año 385 d C. Después se fue introduciendo gradualmente en el texto latino del Nuevo Testamento, aunque, como hemos visto, no aparece en los manuscritos griegos.
Entonces, ¿cómo llegó a formar parte del texto? En su origen debe de haber sido una glosa o comentario que un copista añadió al margen, y el siguiente pensó que estaba allí porque se había omitido involuntariamente. Como parecía ofrecer una buena base para la doctrina de la Trinidad, con el tiempo llegó a ser aceptado por los teólogos como parte del texto, especialmente en aquellos días tempranos de la investigación bíblica anterior al descubrimiento de los grandes manuscritos.

Pero, ¿cómo se mantuvo y llegó a formar parte de la ReinaValera y otras traducciones clásicas como la Autorizada inglesa? El primer texto del Nuevo Testamento griego que se publicó fue el de Erasmo, en 1514, aunque el de la Biblia Políglota Complutense del cardenal Cisneros se imprimió antes, pero no salió al público hasta después. Erasmo fue un gran erudito; y, sabiendo que este versículo no formaba parte del texto original, no lo incluyó en su primera edición. Pero para entonces, sin embargo, los teólogos ya estaban usándolo. Se había incluido, por ejemplo, en la Vulgata Latina de 1514. A Erasmo se le criticó por omitirlo. Su respuesta fue que si se le mostraba algún manuscrito griego que lo incluyera, lo imprimiría en la edición siguiente. Alguien le mostró un texto muy tardío y deficiente en el que el versículo aparecía en griego; y Erasmo, fiel a su palabra pero muy en contra de su juicio y voluntad, imprimió el versículo en su edición de 1522.
El paso siguiente fue que en 1550 Stephanus imprimió su gran edición del Nuevo Testamento griego. Esta edición de Stephanus se llamó, mejor dicho, él mismo le dio el nombre de Textus receptus, texto tradicional, que fue la base de la Biblia del Oso y de tantas otras traducciones clásicas y del texto griego durante siglos. Así es como este versículo llegó a la Reina-Valera. Por supuesto que no hay nada en él que esté mal, pero la investigación moderna ha dejado bien claro que Juan no fue el que lo escribió, y que es un comentario muy posterior y una añadidura a sus palabras. Y por eso la mayor parte de las traducciones modernas lo omiten.

BIBLIOGRAFIA:

William Barclay comentario completo a Nuevo Testamento.

William Barclay fue pastor de la Iglesia de Escocia y profesor de N.T. en la Universidad de Glasgow. Es conocido y apreciado internacionalmente como maestro en el arte de la exposición bíblica. Entre sus más de sesenta obras la que ha alcanzado mayor difusión y reconocimiento en muchos países y lenguas es, sin duda, el Comentario al Nuevo Testamento,

miércoles, 14 de agosto de 2019

ESTUDIO DE MATEO 19:16-17 "EL MAESTRO BUENO"

Hola queridos amigos, aquí les traigo un pequeño estudio sobre el capítulo de Mateo 19:16-17 en el cual muchos piensan que la traducción de Reina Valera 1960 es inferior a la traducción por ejemplo de la TLA, sin más avancemos en el estudio!


Mateo 19:16-17 Traducción Lenguaje Actual (TLA)
16 Un joven vino a ver a Jesús y le preguntó:
—Maestro, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna?
17 Jesús le contestó:
—¿Por qué me preguntas qué cosa es buena? Sólo Dios es bueno. Si quieres vivir de verdad, obedece los mandamientos.

Mateo 19:16-17 Reina Valera 1960 (RV1960)
16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.

Lo que argumentan es: Jesús, ¿no es bueno?, ¿No es Dios? Entonces, ¿Por qué Jesús le va a decir que no le diga que Él es bueno? Entonces, aquí la TLA tiene mejor traducción que la RV 1960 y este mismo verso fue revisado por la RVC y concuerda con la TLA.




Ahora veamos otras traducciones:

“En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro*, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?» Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno*. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»”
(Mat 19:16-17 NBJ)

“De pronto vino uno y le dijo: «Maestro, ¿qué de bueno debo hacer para obtener la vida eterna?» Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo “bueno”? Uno solo es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, practica los mandamientos.»”
(Mat 19:16-17 RVC)

Veamos en los evangelios sinópticos también el mismo relato:

“Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.”
(Mar 10:17-19 RV1960)

“Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.”
(Luc 18:18-20 RV1960)



Ahora veamos los más importantes comentarios tanto católicos como protestantes referentes a los versículos en discusión:

Macarthur J.: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Jesús no estaba negando su propia deidad, sino enseñando a aquel joven que todos a excepción de Dios son pecadores. El defecto espiritual más serio de este joven era su rechazo a confesar su propia bancarrota espiritual.

Comentario Beacon: El hombre le dijo a Jesús: Maestro [[“Bueno” está omitido en el texto griego más antiguo.]] ¿qué bien haré para tener la vida eterna? (Mat_19:16). Era una pregunta noble y revelaba hambre por una relación más profunda con Dios.

Comentario Biblia Textual IV: aunque la palabra bueno está ausente de algunos manuscritos antiguos como son א, B, D, está presente en C y W (testigos del siglo V), Koridethi y St. Gall (siglo IX) y otros. Algunos eruditos piensan que los copistas, armonizando el pasaje, introdujeron esta palabra de los paralelos (Mar_10:17-18 y Luc_18:18-19). Sin embargo, la IV edición de la BTX se aparta del NTG registrando la traducción correspondiente para el vocablo griego agathos en ambos versículo, puesto que no hay motivo aparente para que no pudieran estar. En este caso, si faltan en א, B, D es por omisión en el trabajo de copiado de los escribas. (comparte la opinión del Textus Receptus!)

Agustín, de consensu evangelistarum, 2,63: Pudiera alguno creer que hay alguna diferencia entre las palabras de San Mateo: "¿Por qué me preguntas de bien?" y las que ponen San Lucas y San Marcos (Mar_10:18; Luc_18:19): "¿Por qué me dices bueno?". Las palabras: "¿Por qué me preguntas de bien?" parece que se refieren más bien a la pregunta del joven: "¿Qué bien haré?" Esta última frase contiene a la vez la palabra "bien" y la pregunta, mientras que en las otras: "Maestro bueno" no hay pregunta. Se comprenden perfectamente los dos pasajes: "¿Por qué a mí me llamáis el bien?" y "¿Por qué me preguntas del bien?" dicen una misma cosa.

Jerónimo: Como el joven había llamado bueno al Maestro y no había confesado a Dios o al Hijo de Dios, dijo el Señor que cualquier hombre santo no es bueno en comparación de Dios, de quien se dice: "Alabad al Señor porque es bueno" (Sal_117:1). Y por eso dice El: "Sólo uno es bueno, que es Dios" y a fin de que nadie piense que por estas palabras queda excluido de la bondad el Hijo de Dios. Leemos en otro lugar: "El buen pastor da su vida por sus ovejas" (Jua_10:11).

MacDonald: Nuestro Señor lo sondeó acerca de estas dos cuestiones. Al preguntarle, ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios, Jesús no estaba negando Su propia deidad, estaba dándole a aquel hombre la oportunidad de decir: «Por eso te llamo bueno: Tú eres Dios».

Comentario Serafin A.: En el camino un hombre se acerca a Jesús, como otros hicieron antes que él. Su pregunta no se refiere a lo que debe hacer para seguir al Maestro ni a las condiciones que le serán impuestas, sino al fin perseguido con este seguimiento, que es la vida eterna. Nuestro hombre conoce el fin, pero pregunta por el camino. A este camino tiene que conducir algo bueno. La bondad de la vida humana aquí en la tierra, y de la vida eterna (donada por Dios) allí en el cielo, se corresponden mutuamente. Además el que pregunta sabe que se tiene que hacer algo. El don de Dios no se logrará con independencia del esfuerzo del hombre, aunque nunca se puede merecer en el sentido propio. Ya es muchísimo saber estas dos cosas y poder preguntar tan atinadamente. La respuesta en primer lugar, y sin atenerse a la pregunta estricta, se refiere al concepto de lo «bueno». La respuesta sólo llega a ser plenamente inteligible con e] texto de san Marcos, en el que el joven rico había dado a Jesús el tratamiento de «Maestro bueno», y Jesús le había contestado: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino uno, Dios» (Mar_10:18).

Wayne Partain y Bill H. Reeves: Jesús no quería decir que no se debe llamar “bueno” a ningún hombre, porque en la Biblia algunos son llamados buenos (p. ej., Bernabé, Hch_11:24). En sentido absoluto “ninguno hay bueno sino uno: Dios”, pero Jesucristo, siendo Dios, sí era bueno. Era digno de que el joven le llamara bueno, pero la pregunta fue “¿por qué me llamas bueno?” ¿Simplemente como cualquier otro maestro bueno? Probablemente, pues, Cristo quería “elevar las ideas del joven en cuanto a su persona” (JFB).

Comentario William Barclay: Aquí tenemos una de las historias más conocidas y apreciadas del Evangelio. Una de las cosas más interesantes acerca de ella es la manera que la mayor parte de nosotros, inconscientemente, reunimos diferentes detalles tomados de los diferentes evangelios para tener el cuadro completo. Por lo general la llamamos la Historia del Joven Rico, o del Joven Gobernante.
Todos los evangelios nos dicen que este hombre era rico, porque ese es el detalle característico de la historia; pero solo Mateo dice que fuera joven (Mat_19:20; Mat_19:22 ); y sólo Lucas dice que fuera un gobernador (Luc_18:18 ). Es interesante comprobar que, inconscientemente, nos hemos hecho una escena compuesta con elementos tomados de los tres evangelios (Mat_19:16-22 ; Mar_10:17-22 ; Luc_18:18-23 ).
Hay otro detalle interesante en esta historia. Mateo altera la pregunta que el hombre Le hizo a Jesús. Tanto Marcos como Lucas dicen que la pregunta fue: " ¿Por qué Me llamas bueno? No hay nadie que sea bueno más que Dios» (Mar_10:18 ; Luc_18:19 ). Mateo dice: «¿Por qué Me preguntas acerca de lo bueno? -le dijo Jesús-. No hay más que Uno que es bueno» (Mat_19:17 ). (La versión Reina-Valera comete aquí un error, aunque en la edición del '95 lo corrige en una nota, como otras versiones modernas). El de Mateo es el último de los tres primeros evangelios, y su respeto a Jesús es tal que no puede soportar presentar a Jesús haciendo la pregunta: "¿Por qué Me llamas bueno?» Eso casi le sonaba como si Jesús rechazara que se Le llamara bueno, así que lo cambió por: "¿Por qué Me preguntas acerca de lo bueno?» a fin de evitar la posible irreverencia.

REVISION DIRECTA TEXTOS RECEPTUS Y OTROS MANUSCRITOS:

και ιδου εις προσελθων ειπεν αυτω διδασκαλε αγαθε τι αγαθον ποιησω ινα εχω ζωην αιωνιον ο δε ειπεν αυτω τι με λεγεις αγαθον ουδεις αγαθος ει μη εις ο θεος ει δε θελεις εισελθειν εις την ζωην τηρησον τας εντολας
(Mat 19:16-17 Greek NT TR)


Subrayé la palabra griega ágate porque en los manuscritos del TR como lo vemos claramente aparece. (Esto en acotación del comentario de Beacon y Biblia Textual)
Para más información tenemos los datos Filológicos de Strong:
Número Strong: G18
Lexema: ἀγαθός
Transliteración: agathós
Significado: palabra prim., «bueno» (en cualquier sentido, a menudo como sustantivo): favor, bien, bueno, buenas cosas.
Categoría gramatical: Adjetivo
Apariciones en Textos Críticos: 102 {NA27}; 102 {Byz}; 101 {SBL}; 102 {Tisch}; 101 {WH}; 101 {Treg}; 102 {N1904}; 102 {OGNT}
Apariciones en la LXX: 548

Καὶ ἰδοὺ εἷς προσελθὼν ⸂αὐτῷ εἶπεν⸃· ⸀Διδάσκαλε, τί ἀγαθὸν ποιήσω ἵνα ⸀σχῶ ζωὴν αἰώνιον; ὁ δὲ εἶπεν αὐτῷ· Τί με ⸂ἐρωτᾷς περὶ τοῦ ἀγαθοῦ; εἷς ἐστιν ὁ ἀγαθός⸃· εἰ δὲ θέλεις ⸂εἰς τὴν ζωὴν εἰσελθεῖν⸃, ⸀τήρησον τὰς ἐντολάς.
(Mat 19:16-17 SBLGNT)

Fijémonos en las diferencias dentro de los manuscritos que NO son TR (principalmente en el versículo 17):

ἐρωτᾷς περὶ τοῦ ἀγαθοῦ; εἷς ἐστιν ὁ ἀγαθός WH Treg NA28 ] λέγεις ἀγαθόν; Οὐδεὶς ἀγαθός εἰ μὴ εἷς ὁ θεός RP
• εἰς τὴν ζωὴν εἰσελθεῖν WH Treg NA28 ] εἰσελθεῖν εἰς τὴν ζωήν RP
• τήρησον NA28 RP ] τήρει WH Treg

         Podemos concluir que entre los manuscritos del aparato crítico hay divergencias entre sí, mientras que en el TR tenemos el problema con el “bueno” (agate). Como esclarecer la verdad?
Leyendo el griego directamente, podríamos decir que claramente el joven rico pregunta sobre qué hacer para tener la vida eterna, y que aunque podemos o no incluir después del Maestro la palabra agate (bueno) dependiendo del manuscrito que tengamos eso no cambiaría la pregunta del joven.
En lo que respecta el segundo versículo vemos que la respuesta de Jesús mejor posicionada y traducida del griego seria esta “¿Por qué me preguntas acerca de lo “bueno”? Uno solo es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, practica los mandamientos.».
Mediante esta respuesta, Jesús estaría diciendo que ninguna cosas ni ningún hombre  tiene comparación con lo infinitamente bueno que pueda ser Dios.

En los comentarios vemos la riqueza de los estudiosos de la Biblia, que tanto defienden la deidad de Jesús, tomando la lectura como en la RV60, como la forma de responder de Jesús dado que hubiera sido así realmente. Ahora si Jesús respondió como en la conclusión, los comentarios de Beacon y Barclay merecen especial atención…

En la comparación de las traducciones bíblicas TLA y RV60, hay que reconocer que tanto una como otra traducción presentan debilidades en este versículo, la TLA en su intento de mejorar y hacer entendible su traducción modifica la respuesta de Jesús y la pregunta del joven rico, aun dejando el fondo tanto de la pregunta como de la respuesta integro. La RV60 dada las críticas a en este versículo, aceptó el error y, posteriormente en sus nuevas traducciones RV95 y RVC corrigió su traducción dejándolo de la siguiente manera:

Mat 19:16 De pronto vino uno y le dijo: «Maestro, ¿qué de bueno debo hacer para obtener la vida eterna?»
Mat 19:17 Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo “bueno”? Uno solo es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, practica los mandamientos.» dejando una muchísima mejor traducción, apegada a nuestro querido Textus Receptus.

Bibliografia: 
Textus Receptus
SBGLNT
Biblia RV60, 95 Y RVC
Biblia TLA y NJ.
Comentarios Bíblicos.

Edwing Piñango 31/07/2019 Caracas, Venezuela.


miércoles, 31 de julio de 2019

ANÁLISIS DE HECHOS 20:28 DIOS O SEÑOR?


“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” RV. 60

Ahora bien, cuando reviso la versión más antigua de la RV, la versión del Oso y la 1602, me encuentro que no dice “apacentar la iglesia del señor la cual él ganó por su propia sangre” sino “apacentar la Iglesia de Dios, la cual ganó por su sangre”.

Muy interesante cambio!, primeramente comencé a investigar entonces los manuscritos tanto del textus receptus en griego, y la versión en griego Nestlé Aland, a fin de verificar directamente en los manuscritos que palabra decía, si era Kyrios (señor) o theos (Dios) y, en ambos sale claramente la palabra theos (Dios). Como explicar entonces que un buen número de versiones (incluida la RV60) pongan señor y no Dios?

Primeramente hay que acotar, (haciendo una pequeña exegesis) que está enmarcado en un discurso de Pablo a los efesios, en su tramo final, donde habla de cómo Dios nos rescató por su propia sangre, esto es llamativo, ya que Dios no tiene cuerpo y no tiene sangre (no es un ser material), entonces hay que señalar obligatoriamente que no está hablando de Dios padre, está hablando de Cristo, de la sangre de la naturaleza humana de Cristo, que derramo por nosotros en la cruz. Sin embargo, aquí en este versículo habla de la sangre de Dios. (duro golpe a los testigos de jehová que dicen que Jesús no es Dios, y también a los unicitarios que no creen en la trinidad, pero esto es tema de otro debate).

La explicación más plausible que he visto para el cambio tan radical de la palabra Dios a señor en buena parte de las traducciones es una nota a pie de página sobre dicho versículo en la traducción de la “Biblia Textual” 4ª edición: “La evidencia externa se encuentra singularmente balanceada entre iglesia de Dios e iglesia del Señor. Desde el punto de vista paleográfico, la diferencia en los mss. unciales concierne a una sola letra: QU y KU. Al decidir entre las dos variantes de lectura, uno ha de tomar en consideración las probabilidades internas. La expresión iglesia del Señor aparece siete veces en la LXX, pero ninguna en el Nuevo Pacto. Por otra parte, iglesia de Dios aparece con frecuencia moderada (once veces) en las epístolas tradicionalmente adjudicadas a Pablo, pero en ninguna otra parte del Nuevo Pacto. Es posible por tanto, que algún escriba, hallando el nombre Dios en su ejemplar, fuera motivado por pasajes del Antiguo Pacto y lo cambiara por Señor.

Por otra parte, es también posible que un escriba, influenciado por el uso Paulino, cambiara en su copia la palabra Señor por la palabra Dios. En respaldo de la originalidad de Señor, existe el argumento de un número importante de eruditos de que los copistas estuvieran más inclinados a sustituir la común frase la iglesia de Dios por la inusitada la iglesia del Señor. Por otra parte, es innegable que la variante Dios constituye la lectura más difícil, pues la cláusula siguiente habla de la iglesia que Él ganó por su propia sangre. Esto pudo originar en algún copista la pregunta ¿tiene Dios sangre? y así ser inclinado a cambiar Dios por Señor. En cambio sí Señor hubiese sido la lectura original, no hay nada extraño en la frase que llame la atención al escriba para sacarla de su balance. Estas y otras consideraciones hacen suponer que la lectura Dios haya sido alterada a Señor y no a la inversa.”

En mi opinión podría añadir que también dado el argumento filosófico que Dios es un ser inmaterial y que, por lo tanto no posee sangre, los escritores podrían haber cambiado la palabra por Señor, argumentado que, Dios es Cristo, y Cristo (nuestro Señor) fue el que pago con su sangre nuestros pecados, cambiándolo para que se entendiera de forma más cercana a la figura de Cristo, y también resolver el problema filosófico de la inmaterialidad de Dios. Pablo creía con tal vigor en la unidad de Dios el Padre y el Señor Jesucristo que podía hablar de la muerte de Cristo como el derramamiento de la sangre de Dios, quien no tiene un cuerpo (Jua_4:24; cp. Luc_24:39), por ende carece de sangre.




CONCLUSIÓN: a mi entender, el versículo debería apegarse a los manuscritos, donde aparece la palabra Dios. Tanto el Textus Receptus como los textos críticos dicen Dios en su mayoría, al menos los más confiables. Así, al apegarse estrictamente a dicha palabra, se destruiría tanto el argumento de sectas como los Testigos de Jehová, que resucitaron la filosofía de Arrio de hace más de 1500 años atrás, que dice que Jesús es un ángel o ser medio divino, y los unicitarios, que no creen en la trinidad de nuestro Dios. Por otra parte, veo con especial asombro porqué la versión de 1909, la RV60, y la Versión de 1995, no siguieron los pasos de sus anteriores versiones, donde dice Dios. La Versión RV Gómez si rescata de nuevo la palabra Dios. Concluyo diciendo que deberíamos echar un ojo a los manuscritos antiguos, tanto el TR como los críticos, en vista a las traducciones que tenemos hoy en día, así podríamos exponer aún mejor a sectas y otros desvíos de nuestra fe, tal como lo hace humildemente este pequeño versículo, un abrazo Dios los bendiga.

“Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal.”
(1Ts 5:21-22 RV1960)

Edwing Piñango 31/07/2019 Caracas, Venezuela

martes, 23 de julio de 2019

CONSTANTINO PERVIRTIÓ LA IGLESIA CRISTIANA? PRUEBAS HISTORICAS QUE LA PERVERSIÓN FUE EN EL SIGLO VII 300 AÑOS DESPUES¡


Hay algunas ramas cristianas, y también ateos, que afirman que la Iglesia Cristiana fue fundada por el emperador Constantino con el Concilio de Nicea en el año 325 d.C. Esta teoría logró gran difusión gracias también al best-seller internacional El Código Da Vinci. Si eso fuera cierto, el mismo Credo de Nicea y los padres de la Iglesia, los fundamentos cristianos, el canon bíblico, etc, estarían en seria duda con la doctrina verdadera. Veamos la historia que fue lo que paso.



Antes del Concilio de Nicea (325) el cristianismo se vio en continuas persecuciones bajo distintos emperadores romanos, Nerón, Decio, Domiciano, Dioclesiano etc, hasta que, al fin, el emperador Constantino en el 313 en su edicto de Milán, permite la tolerancia y la libertad de culto a los cristianos. Lo hace para tratar de unificar el imperio romano, sumido en guerras civiles. Leamos lo que dice su edicto: “Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual el ejercicio de las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión […] que a los cristianos y a todos los demás se conceda libre facultad de seguir la religión que a bien tengan; a fin de que quienquiera que fuere el numen divino y celestial pueda ser propicio a nosotros y a todos los que viven bajo nuestro imperio. Así, pues, hemos promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno se niegue en absoluto la licencia de seguir o elegir la observancia y religión cristiana. Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare convenirle.[…] Las propiedades habrán de ser devueltas a los cristianos sin exigir pago o recompensa de ningún tipo, y sin admitir ningún tipo de fraude o engaño” (Edicto de Milán, 313).

Con ti más la persecución también estaban las herejías, una de ellas la más peligrosa: la doctrina de Arrio que, en su predicación, empezó a manifestar algunas de sus ideas sobre la Trinidad, que enlazaban con el adopcionismo y subordinacionismo de Luciano de Antioquía, llegando a negar abiertamente la divinidad del Hijo, su eternidad y su consubstancialidad con el Padre. Después de algunas advertencias en secreto por parte del obispo, Arrio siguió con su predicación y radicalizando sus posiciones entre el 318-320. Los viajes de Arrio a Oriente, contactando directamente con ciertos obispos de la talla de Eusebio de Cesarea, encendieron la polémica en aquella región; intervino entonces el obispo Alejandro con dos cartas a los obispos orientales, en las que explicaba los errores teológicos de Arrio.

Entre tanto, Constantino había vencido a Licinio, convirtiéndose en el único duefio del Imperio (julio-septiembre de 324). Informado de la controversia, le desagradó todo aquello: la experiencia del donatismo le había enseñado la gravedad de las disidencias internas de la Iglesia y - sus repercusiones sobre la convivencia civil. El emperador en vió enseguida a Alejandría a Osio de Córdoba, con una carta para Alejandro y Arrio, que entre tanto había regresado a su ciudad. La carta es de gran importancia: Constantino habla como hombre político, preocupado por restablecer la paz religiosa; no es de extrañar que se muestre poco interesado por la substancia doctrinal de la controversia, dado que conocía relativamente poco del dogma cristiano, y quizás Eusebio de Nicomedia le había presentado de modo parcial y simplista la controversia. Fracasó la misión de Osio, pero tuvo ocasión de comprender el alcance de la cuestión y, al volver a Nicomedía, fue seguido por Alejandro y por Arrio, que intentaban granjearse el favor de Constantino. Mientras tanto, a finales del año 324, 56 obispos reunidos en Antioquía para la elección del nuevo obispo celebraron allí un concilio en el que condenaron a Arrio y expusieron la verdadera fe en una carta sinodal, que enviaron también al obispo Silvestre de Roma, que la aprobó junto con los obispos italianos. Se imponía un concilio para afrontar definitivamente la cuestión: la idea nació probablemente en la reunión de los obispos en Antioquía y - es fácil que Osio y Alejandro se la propusieran a Constantino; el hecho es que el ejecutor del proyecto fue Constantino, que, por diversas razones, tuvo que replegarse de Ancira a Nicea (325). Aquí se condenó a Arrio. Surgió también la necesidad de elaborar un nuevo símbolo, con la introducción del término homoousios.

El concilio de Nicea fue el primer concilio ecuménico y supuso, para la Iglesia y la ortodoxia, una gran victoria. Los obispos fueron conscientes de ello durante el concilio y después de él, llamándolo "santo” “grande”, «columna contra todas las herejías». La fe de Nicea habría de durar por siempre, como definición solemne de la fe recibida de los Padres. Después de las vicisitudes de los reinados de Constancio II y de Valente (que eran arrianos), el arrianismo pudo ser superado por completo y se pudo volver a la ortodoxia según la definición de Nicea.

Podemos notar que lo que hizo Constantino (ojo, que al morir Constantino fue bautizado por un monje arriano, condenados ya por dicho Concilio) fue primero cesar las persecuciones, y tratar de que el imperio no cayera en otra guerra civil, esta vez de índole religioso (arrianismo vsus cristianismo), no hay pruebas de que el cristianismo practicado antes de Nicea haya sido cambiado después del concilio por Constantino, no hay evidencia de la creación de una nueva iglesia, (estamos en el 325 D.C, ya habían pasado casi trescientos años de la muerte y resurrección de Cristo, donde las comunidades cristianas estaban presentes y existían, tenían sus tradiciones, escritos, cartas, etc) y al final lo que me parece que es la prueba más firme que Constantino no pervirtió la cristiandad es el mismo CREDO DE NICEA:

Creo en un solo Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todas las cosas visibles e invisibles; Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios, Engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de Dios verdadero, Engendrado, no hecho, consubstancial con el Padre; Por el cual todas las cosas fueron hechas, El cual por amor a nosotros y por nuestra salud descendió del cielo, Y tomando nuestra carne de la virgen María, por el Espíritu Santo, fue hecho hombre, Y fue crucificado por nosotros bajo el poder de Poncio Pilatos, Padeció, y fue sepultado; Y al tercer día resucitó según las Escrituras, Subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre. Y vendrá otra vez con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos; Y su reino no tendrá fin. Y creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, procedente del Padre y del Hijo, El cual con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado; Que habló por los profetas. Y creo en una santa Iglesia Católica (aquí nótese el significado epistemológico de la palabra y no la de la Iglesia Católica) y Apostólica. Confieso un Bautismo para remisión de pecados, Y espero la resurrección de los muertos. Y la vida del Siglo venidero. Amén.

Vemos conceptos que todo cristiano debería tenerlos como innegociables, es nuestra doctrina de fe que son:

Un solo Dios, Creador de todo lo que existe, Jesús como su hijo, que resucito, y subió a los cielos, creemos en su segunda venida, creemos en el Espíritu Santo, creemos que Dios le hablo a los profetas, creemos que somos parte de una sola iglesia cristiana, en el bautismo y en la resurrección de los muertos, así como en la vida eterna.

Todo cristiano debería de creer esas cosas, sea evangélico, católico, ortodoxo, luterano o calvinista; Adventista o pentecostal, este credo contiene lo que la mayoría de nosotros creemos, por lo que Constantino no trastoco, ni modificó, ni cambió nada del cristianismo. (Aseveración también apoyada por evidencias históricas y por la mayoría de los historiadores modernos).

Ahora bien, se sabe que la Iglesia Católica se pervirtió, pero no fue Constantino el causante, como hemos visto ya. La perversión se originó alrededor del siglo VII, cuando surgió el catolicismo romano, y las pruebas son: La perversión del canon bíblico al quitarle las notas de Jerónimo en la Biblia que el tradujo, conocida como la Vulgata en los apócrifos; Jerónimo puso al final de la vulgata los libros apócrifos con una nota que decía “que no era inspirado por Dios ni histórico, sino que han de ser tomados como ayuda”, al quitarle dicha nota, el catolicismo tomo versículos de estos escritos apócrifos como canon y doctrina para apoyar, por ejemplo, el purgatorio, (macabeos), orar a los santos (Tobías), o dar dinero para que así Dios me acepte mas (Tobías), las monjas (Judith).

En este tiempo también podemos acotar que, volverse cristiano, y convertirse al cristianismo era “la moda”; no nada más por el simple hecho de conseguir buenos trabajos, un buen sueldo como sacerdote, sino también como presión social y cultural. Las personas en su mayoría no se convertían a Cristo por fe, sino por conveniencia.

La figura del papado surgió a partir del siglo VII, trescientos años después de Constantino, no hay evidencias históricas de un papado antes de dicho siglo. Se tomaba como líder de la iglesia al más anciano de los obispos, sea en Roma, o en Constantinopla, Alejandría, etc. La figura del papado se tomó como tal gracias a Gregorio Magno, hombre muy humilde, tomado también como padre de la Iglesia, pero que lamentablemente tuvo errores en la interpretación de la Biblia y la Sana Doctrina. Gracias a su defensa de Roma frente a las invasiones bárbaras fue tomando renombre y liderazgo, hasta que cada palabra que él decía se convertía en dogma, tanto de fe como a nivel político; formándose oficialmente el papado. A partir de este hecho, El papado habla por Dios, violando lo que dice la Biblia, que Jesucristo es la cabeza de la Iglesia, a partir de allí vemos concilios que sobrepasan lo dicho por las escrituras, un hombre ya no puede añadirle nada más a la Biblia ya que está cerrada tal como lo dice en Apocalipsis 22. Todas estas perversiones terminaran con el Cisma de oriente, y la Reforma de Lutero.

El hermano Gary Shogren, Phd, Profesor del Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San Jose Costa Rica, autor del articulo web El Emperador Constantino el Grande un villano o un heroe? explica detalladamente los mitos y leyendas que se han derivado bajo el reinado de Constantino, desde fundador de la cristiandad, hasta "imponer" cosas como la doctrina de la Trinidad, la eliminación del sábado, etc. les recomiendo que lean este articulo, ya que desglosa con suficiente argumentación y pruebas, cada mito y cada leyenda hecha contra Constantino.

He aqui la Conclusion del Profesor Shogren: "¿Quién era Constantino y cuál era su fe? La controversia continuará, pero una evaluación justa es que él creía ser un cristiano, aunque durante algunos años él también continuó con ciertas prácticas paganas. Su experiencia en el Puente Milvio fue genuina, aunque más adelante probablemente mitologizada y también convertida en un momento de conversión instantáneo. Él usó el conocido símbolo cristiano Chi-Rho, pero no lo inventó. Sus acciones como el “Primer Emperador Cristiano” fueron una mezcla de abuso de poder y el creciente uso de su poder para ayudar a la iglesia. Él declaró al cristianismo y otras religiones como legales, invitó a muchos cristianos a su gobierno, e hizo la vida más difícil para los paganos. Él dio a los líderes cristianos y judíos privilegios similares. Él intervino en algunas disputas teológicas, principalmente para empujar a los líderes de la iglesia a actuar en armonía. Especialmente, él presidió sobre el Concilio Niceno en 325 d. C., y presionó por la unidad, pero no inventó las doctrinas de la deidad de Cristo o la Trinidad. Ni él ni Nicea consideraron alguna vez el tema del canon de la Biblia. Constantino no tuvo nada que ver con cualquier supuesta revisión del Nuevo Testamento griego. Él no forzó la fe cristiana sobre todos, pero él ciertamente hizo más fácil que las personas se convirtieran. Él vinculó la costumbre sostenida por mucho tiempo del culto cristiano en Domingo con el concepto de descanso del trabajo, y ayudó a afirmar las fechas de Navidad y Pascua de acuerdo con la práctica ya de largo tiempo en la iglesia.


Este es Constantino en la medida en que la historia lo permite. Él puso en movimiento la cristianización del imperio y siglos de la versión oficialmente reconocida de la fe. Pero la fe cristiana, ya sea Católica, Ortodoxa, o Protestante, no puede ser considerada como su creación."