miércoles, 14 de agosto de 2019

ESTUDIO DE MATEO 19:16-17 "EL MAESTRO BUENO"

Hola queridos amigos, aquí les traigo un pequeño estudio sobre el capítulo de Mateo 19:16-17 en el cual muchos piensan que la traducción de Reina Valera 1960 es inferior a la traducción por ejemplo de la TLA, sin más avancemos en el estudio!


Mateo 19:16-17 Traducción Lenguaje Actual (TLA)
16 Un joven vino a ver a Jesús y le preguntó:
—Maestro, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna?
17 Jesús le contestó:
—¿Por qué me preguntas qué cosa es buena? Sólo Dios es bueno. Si quieres vivir de verdad, obedece los mandamientos.

Mateo 19:16-17 Reina Valera 1960 (RV1960)
16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.

Lo que argumentan es: Jesús, ¿no es bueno?, ¿No es Dios? Entonces, ¿Por qué Jesús le va a decir que no le diga que Él es bueno? Entonces, aquí la TLA tiene mejor traducción que la RV 1960 y este mismo verso fue revisado por la RVC y concuerda con la TLA.




Ahora veamos otras traducciones:

“En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro*, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?» Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno*. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»”
(Mat 19:16-17 NBJ)

“De pronto vino uno y le dijo: «Maestro, ¿qué de bueno debo hacer para obtener la vida eterna?» Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo “bueno”? Uno solo es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, practica los mandamientos.»”
(Mat 19:16-17 RVC)

Veamos en los evangelios sinópticos también el mismo relato:

“Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.”
(Mar 10:17-19 RV1960)

“Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.”
(Luc 18:18-20 RV1960)



Ahora veamos los más importantes comentarios tanto católicos como protestantes referentes a los versículos en discusión:

Macarthur J.: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Jesús no estaba negando su propia deidad, sino enseñando a aquel joven que todos a excepción de Dios son pecadores. El defecto espiritual más serio de este joven era su rechazo a confesar su propia bancarrota espiritual.

Comentario Beacon: El hombre le dijo a Jesús: Maestro [[“Bueno” está omitido en el texto griego más antiguo.]] ¿qué bien haré para tener la vida eterna? (Mat_19:16). Era una pregunta noble y revelaba hambre por una relación más profunda con Dios.

Comentario Biblia Textual IV: aunque la palabra bueno está ausente de algunos manuscritos antiguos como son א, B, D, está presente en C y W (testigos del siglo V), Koridethi y St. Gall (siglo IX) y otros. Algunos eruditos piensan que los copistas, armonizando el pasaje, introdujeron esta palabra de los paralelos (Mar_10:17-18 y Luc_18:18-19). Sin embargo, la IV edición de la BTX se aparta del NTG registrando la traducción correspondiente para el vocablo griego agathos en ambos versículo, puesto que no hay motivo aparente para que no pudieran estar. En este caso, si faltan en א, B, D es por omisión en el trabajo de copiado de los escribas. (comparte la opinión del Textus Receptus!)

Agustín, de consensu evangelistarum, 2,63: Pudiera alguno creer que hay alguna diferencia entre las palabras de San Mateo: "¿Por qué me preguntas de bien?" y las que ponen San Lucas y San Marcos (Mar_10:18; Luc_18:19): "¿Por qué me dices bueno?". Las palabras: "¿Por qué me preguntas de bien?" parece que se refieren más bien a la pregunta del joven: "¿Qué bien haré?" Esta última frase contiene a la vez la palabra "bien" y la pregunta, mientras que en las otras: "Maestro bueno" no hay pregunta. Se comprenden perfectamente los dos pasajes: "¿Por qué a mí me llamáis el bien?" y "¿Por qué me preguntas del bien?" dicen una misma cosa.

Jerónimo: Como el joven había llamado bueno al Maestro y no había confesado a Dios o al Hijo de Dios, dijo el Señor que cualquier hombre santo no es bueno en comparación de Dios, de quien se dice: "Alabad al Señor porque es bueno" (Sal_117:1). Y por eso dice El: "Sólo uno es bueno, que es Dios" y a fin de que nadie piense que por estas palabras queda excluido de la bondad el Hijo de Dios. Leemos en otro lugar: "El buen pastor da su vida por sus ovejas" (Jua_10:11).

MacDonald: Nuestro Señor lo sondeó acerca de estas dos cuestiones. Al preguntarle, ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios, Jesús no estaba negando Su propia deidad, estaba dándole a aquel hombre la oportunidad de decir: «Por eso te llamo bueno: Tú eres Dios».

Comentario Serafin A.: En el camino un hombre se acerca a Jesús, como otros hicieron antes que él. Su pregunta no se refiere a lo que debe hacer para seguir al Maestro ni a las condiciones que le serán impuestas, sino al fin perseguido con este seguimiento, que es la vida eterna. Nuestro hombre conoce el fin, pero pregunta por el camino. A este camino tiene que conducir algo bueno. La bondad de la vida humana aquí en la tierra, y de la vida eterna (donada por Dios) allí en el cielo, se corresponden mutuamente. Además el que pregunta sabe que se tiene que hacer algo. El don de Dios no se logrará con independencia del esfuerzo del hombre, aunque nunca se puede merecer en el sentido propio. Ya es muchísimo saber estas dos cosas y poder preguntar tan atinadamente. La respuesta en primer lugar, y sin atenerse a la pregunta estricta, se refiere al concepto de lo «bueno». La respuesta sólo llega a ser plenamente inteligible con e] texto de san Marcos, en el que el joven rico había dado a Jesús el tratamiento de «Maestro bueno», y Jesús le había contestado: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino uno, Dios» (Mar_10:18).

Wayne Partain y Bill H. Reeves: Jesús no quería decir que no se debe llamar “bueno” a ningún hombre, porque en la Biblia algunos son llamados buenos (p. ej., Bernabé, Hch_11:24). En sentido absoluto “ninguno hay bueno sino uno: Dios”, pero Jesucristo, siendo Dios, sí era bueno. Era digno de que el joven le llamara bueno, pero la pregunta fue “¿por qué me llamas bueno?” ¿Simplemente como cualquier otro maestro bueno? Probablemente, pues, Cristo quería “elevar las ideas del joven en cuanto a su persona” (JFB).

Comentario William Barclay: Aquí tenemos una de las historias más conocidas y apreciadas del Evangelio. Una de las cosas más interesantes acerca de ella es la manera que la mayor parte de nosotros, inconscientemente, reunimos diferentes detalles tomados de los diferentes evangelios para tener el cuadro completo. Por lo general la llamamos la Historia del Joven Rico, o del Joven Gobernante.
Todos los evangelios nos dicen que este hombre era rico, porque ese es el detalle característico de la historia; pero solo Mateo dice que fuera joven (Mat_19:20; Mat_19:22 ); y sólo Lucas dice que fuera un gobernador (Luc_18:18 ). Es interesante comprobar que, inconscientemente, nos hemos hecho una escena compuesta con elementos tomados de los tres evangelios (Mat_19:16-22 ; Mar_10:17-22 ; Luc_18:18-23 ).
Hay otro detalle interesante en esta historia. Mateo altera la pregunta que el hombre Le hizo a Jesús. Tanto Marcos como Lucas dicen que la pregunta fue: " ¿Por qué Me llamas bueno? No hay nadie que sea bueno más que Dios» (Mar_10:18 ; Luc_18:19 ). Mateo dice: «¿Por qué Me preguntas acerca de lo bueno? -le dijo Jesús-. No hay más que Uno que es bueno» (Mat_19:17 ). (La versión Reina-Valera comete aquí un error, aunque en la edición del '95 lo corrige en una nota, como otras versiones modernas). El de Mateo es el último de los tres primeros evangelios, y su respeto a Jesús es tal que no puede soportar presentar a Jesús haciendo la pregunta: "¿Por qué Me llamas bueno?» Eso casi le sonaba como si Jesús rechazara que se Le llamara bueno, así que lo cambió por: "¿Por qué Me preguntas acerca de lo bueno?» a fin de evitar la posible irreverencia.

REVISION DIRECTA TEXTOS RECEPTUS Y OTROS MANUSCRITOS:

και ιδου εις προσελθων ειπεν αυτω διδασκαλε αγαθε τι αγαθον ποιησω ινα εχω ζωην αιωνιον ο δε ειπεν αυτω τι με λεγεις αγαθον ουδεις αγαθος ει μη εις ο θεος ει δε θελεις εισελθειν εις την ζωην τηρησον τας εντολας
(Mat 19:16-17 Greek NT TR)


Subrayé la palabra griega ágate porque en los manuscritos del TR como lo vemos claramente aparece. (Esto en acotación del comentario de Beacon y Biblia Textual)
Para más información tenemos los datos Filológicos de Strong:
Número Strong: G18
Lexema: ἀγαθός
Transliteración: agathós
Significado: palabra prim., «bueno» (en cualquier sentido, a menudo como sustantivo): favor, bien, bueno, buenas cosas.
Categoría gramatical: Adjetivo
Apariciones en Textos Críticos: 102 {NA27}; 102 {Byz}; 101 {SBL}; 102 {Tisch}; 101 {WH}; 101 {Treg}; 102 {N1904}; 102 {OGNT}
Apariciones en la LXX: 548

Καὶ ἰδοὺ εἷς προσελθὼν ⸂αὐτῷ εἶπεν⸃· ⸀Διδάσκαλε, τί ἀγαθὸν ποιήσω ἵνα ⸀σχῶ ζωὴν αἰώνιον; ὁ δὲ εἶπεν αὐτῷ· Τί με ⸂ἐρωτᾷς περὶ τοῦ ἀγαθοῦ; εἷς ἐστιν ὁ ἀγαθός⸃· εἰ δὲ θέλεις ⸂εἰς τὴν ζωὴν εἰσελθεῖν⸃, ⸀τήρησον τὰς ἐντολάς.
(Mat 19:16-17 SBLGNT)

Fijémonos en las diferencias dentro de los manuscritos que NO son TR (principalmente en el versículo 17):

ἐρωτᾷς περὶ τοῦ ἀγαθοῦ; εἷς ἐστιν ὁ ἀγαθός WH Treg NA28 ] λέγεις ἀγαθόν; Οὐδεὶς ἀγαθός εἰ μὴ εἷς ὁ θεός RP
• εἰς τὴν ζωὴν εἰσελθεῖν WH Treg NA28 ] εἰσελθεῖν εἰς τὴν ζωήν RP
• τήρησον NA28 RP ] τήρει WH Treg

         Podemos concluir que entre los manuscritos del aparato crítico hay divergencias entre sí, mientras que en el TR tenemos el problema con el “bueno” (agate). Como esclarecer la verdad?
Leyendo el griego directamente, podríamos decir que claramente el joven rico pregunta sobre qué hacer para tener la vida eterna, y que aunque podemos o no incluir después del Maestro la palabra agate (bueno) dependiendo del manuscrito que tengamos eso no cambiaría la pregunta del joven.
En lo que respecta el segundo versículo vemos que la respuesta de Jesús mejor posicionada y traducida del griego seria esta “¿Por qué me preguntas acerca de lo “bueno”? Uno solo es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, practica los mandamientos.».
Mediante esta respuesta, Jesús estaría diciendo que ninguna cosas ni ningún hombre  tiene comparación con lo infinitamente bueno que pueda ser Dios.

En los comentarios vemos la riqueza de los estudiosos de la Biblia, que tanto defienden la deidad de Jesús, tomando la lectura como en la RV60, como la forma de responder de Jesús dado que hubiera sido así realmente. Ahora si Jesús respondió como en la conclusión, los comentarios de Beacon y Barclay merecen especial atención…

En la comparación de las traducciones bíblicas TLA y RV60, hay que reconocer que tanto una como otra traducción presentan debilidades en este versículo, la TLA en su intento de mejorar y hacer entendible su traducción modifica la respuesta de Jesús y la pregunta del joven rico, aun dejando el fondo tanto de la pregunta como de la respuesta integro. La RV60 dada las críticas a en este versículo, aceptó el error y, posteriormente en sus nuevas traducciones RV95 y RVC corrigió su traducción dejándolo de la siguiente manera:

Mat 19:16 De pronto vino uno y le dijo: «Maestro, ¿qué de bueno debo hacer para obtener la vida eterna?»
Mat 19:17 Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo “bueno”? Uno solo es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, practica los mandamientos.» dejando una muchísima mejor traducción, apegada a nuestro querido Textus Receptus.

Bibliografia: 
Textus Receptus
SBGLNT
Biblia RV60, 95 Y RVC
Biblia TLA y NJ.
Comentarios Bíblicos.

Edwing Piñango 31/07/2019 Caracas, Venezuela.


miércoles, 31 de julio de 2019

ANÁLISIS DE HECHOS 20:28 DIOS O SEÑOR?


“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” RV. 60

Ahora bien, cuando reviso la versión más antigua de la RV, la versión del Oso y la 1602, me encuentro que no dice “apacentar la iglesia del señor la cual él ganó por su propia sangre” sino “apacentar la Iglesia de Dios, la cual ganó por su sangre”.

Muy interesante cambio!, primeramente comencé a investigar entonces los manuscritos tanto del textus receptus en griego, y la versión en griego Nestlé Aland, a fin de verificar directamente en los manuscritos que palabra decía, si era Kyrios (señor) o theos (Dios) y, en ambos sale claramente la palabra theos (Dios). Como explicar entonces que un buen número de versiones (incluida la RV60) pongan señor y no Dios?

Primeramente hay que acotar, (haciendo una pequeña exegesis) que está enmarcado en un discurso de Pablo a los efesios, en su tramo final, donde habla de cómo Dios nos rescató por su propia sangre, esto es llamativo, ya que Dios no tiene cuerpo y no tiene sangre (no es un ser material), entonces hay que señalar obligatoriamente que no está hablando de Dios padre, está hablando de Cristo, de la sangre de la naturaleza humana de Cristo, que derramo por nosotros en la cruz. Sin embargo, aquí en este versículo habla de la sangre de Dios. (duro golpe a los testigos de jehová que dicen que Jesús no es Dios, y también a los unicitarios que no creen en la trinidad, pero esto es tema de otro debate).

La explicación más plausible que he visto para el cambio tan radical de la palabra Dios a señor en buena parte de las traducciones es una nota a pie de página sobre dicho versículo en la traducción de la “Biblia Textual” 4ª edición: “La evidencia externa se encuentra singularmente balanceada entre iglesia de Dios e iglesia del Señor. Desde el punto de vista paleográfico, la diferencia en los mss. unciales concierne a una sola letra: QU y KU. Al decidir entre las dos variantes de lectura, uno ha de tomar en consideración las probabilidades internas. La expresión iglesia del Señor aparece siete veces en la LXX, pero ninguna en el Nuevo Pacto. Por otra parte, iglesia de Dios aparece con frecuencia moderada (once veces) en las epístolas tradicionalmente adjudicadas a Pablo, pero en ninguna otra parte del Nuevo Pacto. Es posible por tanto, que algún escriba, hallando el nombre Dios en su ejemplar, fuera motivado por pasajes del Antiguo Pacto y lo cambiara por Señor.

Por otra parte, es también posible que un escriba, influenciado por el uso Paulino, cambiara en su copia la palabra Señor por la palabra Dios. En respaldo de la originalidad de Señor, existe el argumento de un número importante de eruditos de que los copistas estuvieran más inclinados a sustituir la común frase la iglesia de Dios por la inusitada la iglesia del Señor. Por otra parte, es innegable que la variante Dios constituye la lectura más difícil, pues la cláusula siguiente habla de la iglesia que Él ganó por su propia sangre. Esto pudo originar en algún copista la pregunta ¿tiene Dios sangre? y así ser inclinado a cambiar Dios por Señor. En cambio sí Señor hubiese sido la lectura original, no hay nada extraño en la frase que llame la atención al escriba para sacarla de su balance. Estas y otras consideraciones hacen suponer que la lectura Dios haya sido alterada a Señor y no a la inversa.”

En mi opinión podría añadir que también dado el argumento filosófico que Dios es un ser inmaterial y que, por lo tanto no posee sangre, los escritores podrían haber cambiado la palabra por Señor, argumentado que, Dios es Cristo, y Cristo (nuestro Señor) fue el que pago con su sangre nuestros pecados, cambiándolo para que se entendiera de forma más cercana a la figura de Cristo, y también resolver el problema filosófico de la inmaterialidad de Dios. Pablo creía con tal vigor en la unidad de Dios el Padre y el Señor Jesucristo que podía hablar de la muerte de Cristo como el derramamiento de la sangre de Dios, quien no tiene un cuerpo (Jua_4:24; cp. Luc_24:39), por ende carece de sangre.




CONCLUSIÓN: a mi entender, el versículo debería apegarse a los manuscritos, donde aparece la palabra Dios. Tanto el Textus Receptus como los textos críticos dicen Dios en su mayoría, al menos los más confiables. Así, al apegarse estrictamente a dicha palabra, se destruiría tanto el argumento de sectas como los Testigos de Jehová, que resucitaron la filosofía de Arrio de hace más de 1500 años atrás, que dice que Jesús es un ángel o ser medio divino, y los unicitarios, que no creen en la trinidad de nuestro Dios. Por otra parte, veo con especial asombro porqué la versión de 1909, la RV60, y la Versión de 1995, no siguieron los pasos de sus anteriores versiones, donde dice Dios. La Versión RV Gómez si rescata de nuevo la palabra Dios. Concluyo diciendo que deberíamos echar un ojo a los manuscritos antiguos, tanto el TR como los críticos, en vista a las traducciones que tenemos hoy en día, así podríamos exponer aún mejor a sectas y otros desvíos de nuestra fe, tal como lo hace humildemente este pequeño versículo, un abrazo Dios los bendiga.

“Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal.”
(1Ts 5:21-22 RV1960)

Edwing Piñango 31/07/2019 Caracas, Venezuela

martes, 23 de julio de 2019

CONSTANTINO PERVIRTIÓ LA IGLESIA CRISTIANA? PRUEBAS HISTORICAS QUE LA PERVERSIÓN FUE EN EL SIGLO VII 300 AÑOS DESPUES¡


Hay algunas ramas cristianas, y también ateos, que afirman que la Iglesia Cristiana fue fundada por el emperador Constantino con el Concilio de Nicea en el año 325 d.C. Esta teoría logró gran difusión gracias también al best-seller internacional El Código Da Vinci. Si eso fuera cierto, el mismo Credo de Nicea y los padres de la Iglesia, los fundamentos cristianos, el canon bíblico, etc, estarían en seria duda con la doctrina verdadera. Veamos la historia que fue lo que paso.



Antes del Concilio de Nicea (325) el cristianismo se vio en continuas persecuciones bajo distintos emperadores romanos, Nerón, Decio, Domiciano, Dioclesiano etc, hasta que, al fin, el emperador Constantino en el 313 en su edicto de Milán, permite la tolerancia y la libertad de culto a los cristianos. Lo hace para tratar de unificar el imperio romano, sumido en guerras civiles. Leamos lo que dice su edicto: “Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual el ejercicio de las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión […] que a los cristianos y a todos los demás se conceda libre facultad de seguir la religión que a bien tengan; a fin de que quienquiera que fuere el numen divino y celestial pueda ser propicio a nosotros y a todos los que viven bajo nuestro imperio. Así, pues, hemos promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno se niegue en absoluto la licencia de seguir o elegir la observancia y religión cristiana. Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare convenirle.[…] Las propiedades habrán de ser devueltas a los cristianos sin exigir pago o recompensa de ningún tipo, y sin admitir ningún tipo de fraude o engaño” (Edicto de Milán, 313).

Con ti más la persecución también estaban las herejías, una de ellas la más peligrosa: la doctrina de Arrio que, en su predicación, empezó a manifestar algunas de sus ideas sobre la Trinidad, que enlazaban con el adopcionismo y subordinacionismo de Luciano de Antioquía, llegando a negar abiertamente la divinidad del Hijo, su eternidad y su consubstancialidad con el Padre. Después de algunas advertencias en secreto por parte del obispo, Arrio siguió con su predicación y radicalizando sus posiciones entre el 318-320. Los viajes de Arrio a Oriente, contactando directamente con ciertos obispos de la talla de Eusebio de Cesarea, encendieron la polémica en aquella región; intervino entonces el obispo Alejandro con dos cartas a los obispos orientales, en las que explicaba los errores teológicos de Arrio.

Entre tanto, Constantino había vencido a Licinio, convirtiéndose en el único duefio del Imperio (julio-septiembre de 324). Informado de la controversia, le desagradó todo aquello: la experiencia del donatismo le había enseñado la gravedad de las disidencias internas de la Iglesia y - sus repercusiones sobre la convivencia civil. El emperador en vió enseguida a Alejandría a Osio de Córdoba, con una carta para Alejandro y Arrio, que entre tanto había regresado a su ciudad. La carta es de gran importancia: Constantino habla como hombre político, preocupado por restablecer la paz religiosa; no es de extrañar que se muestre poco interesado por la substancia doctrinal de la controversia, dado que conocía relativamente poco del dogma cristiano, y quizás Eusebio de Nicomedia le había presentado de modo parcial y simplista la controversia. Fracasó la misión de Osio, pero tuvo ocasión de comprender el alcance de la cuestión y, al volver a Nicomedía, fue seguido por Alejandro y por Arrio, que intentaban granjearse el favor de Constantino. Mientras tanto, a finales del año 324, 56 obispos reunidos en Antioquía para la elección del nuevo obispo celebraron allí un concilio en el que condenaron a Arrio y expusieron la verdadera fe en una carta sinodal, que enviaron también al obispo Silvestre de Roma, que la aprobó junto con los obispos italianos. Se imponía un concilio para afrontar definitivamente la cuestión: la idea nació probablemente en la reunión de los obispos en Antioquía y - es fácil que Osio y Alejandro se la propusieran a Constantino; el hecho es que el ejecutor del proyecto fue Constantino, que, por diversas razones, tuvo que replegarse de Ancira a Nicea (325). Aquí se condenó a Arrio. Surgió también la necesidad de elaborar un nuevo símbolo, con la introducción del término homoousios.

El concilio de Nicea fue el primer concilio ecuménico y supuso, para la Iglesia y la ortodoxia, una gran victoria. Los obispos fueron conscientes de ello durante el concilio y después de él, llamándolo "santo” “grande”, «columna contra todas las herejías». La fe de Nicea habría de durar por siempre, como definición solemne de la fe recibida de los Padres. Después de las vicisitudes de los reinados de Constancio II y de Valente (que eran arrianos), el arrianismo pudo ser superado por completo y se pudo volver a la ortodoxia según la definición de Nicea.

Podemos notar que lo que hizo Constantino (ojo, que al morir Constantino fue bautizado por un monje arriano, condenados ya por dicho Concilio) fue primero cesar las persecuciones, y tratar de que el imperio no cayera en otra guerra civil, esta vez de índole religioso (arrianismo vsus cristianismo), no hay pruebas de que el cristianismo practicado antes de Nicea haya sido cambiado después del concilio por Constantino, no hay evidencia de la creación de una nueva iglesia, (estamos en el 325 D.C, ya habían pasado casi trescientos años de la muerte y resurrección de Cristo, donde las comunidades cristianas estaban presentes y existían, tenían sus tradiciones, escritos, cartas, etc) y al final lo que me parece que es la prueba más firme que Constantino no pervirtió la cristiandad es el mismo CREDO DE NICEA:

Creo en un solo Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todas las cosas visibles e invisibles; Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios, Engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de Dios verdadero, Engendrado, no hecho, consubstancial con el Padre; Por el cual todas las cosas fueron hechas, El cual por amor a nosotros y por nuestra salud descendió del cielo, Y tomando nuestra carne de la virgen María, por el Espíritu Santo, fue hecho hombre, Y fue crucificado por nosotros bajo el poder de Poncio Pilatos, Padeció, y fue sepultado; Y al tercer día resucitó según las Escrituras, Subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre. Y vendrá otra vez con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos; Y su reino no tendrá fin. Y creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, procedente del Padre y del Hijo, El cual con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado; Que habló por los profetas. Y creo en una santa Iglesia Católica (aquí nótese el significado epistemológico de la palabra y no la de la Iglesia Católica) y Apostólica. Confieso un Bautismo para remisión de pecados, Y espero la resurrección de los muertos. Y la vida del Siglo venidero. Amén.

Vemos conceptos que todo cristiano debería tenerlos como innegociables, es nuestra doctrina de fe que son:

Un solo Dios, Creador de todo lo que existe, Jesús como su hijo, que resucito, y subió a los cielos, creemos en su segunda venida, creemos en el Espíritu Santo, creemos que Dios le hablo a los profetas, creemos que somos parte de una sola iglesia cristiana, en el bautismo y en la resurrección de los muertos, así como en la vida eterna.

Todo cristiano debería de creer esas cosas, sea evangélico, católico, ortodoxo, luterano o calvinista; Adventista o pentecostal, este credo contiene lo que la mayoría de nosotros creemos, por lo que Constantino no trastoco, ni modificó, ni cambió nada del cristianismo. (Aseveración también apoyada por evidencias históricas y por la mayoría de los historiadores modernos).

Ahora bien, se sabe que la Iglesia Católica se pervirtió, pero no fue Constantino el causante, como hemos visto ya. La perversión se originó alrededor del siglo VII, cuando surgió el catolicismo romano, y las pruebas son: La perversión del canon bíblico al quitarle las notas de Jerónimo en la Biblia que el tradujo, conocida como la Vulgata en los apócrifos; Jerónimo puso al final de la vulgata los libros apócrifos con una nota que decía “que no era inspirado por Dios ni histórico, sino que han de ser tomados como ayuda”, al quitarle dicha nota, el catolicismo tomo versículos de estos escritos apócrifos como canon y doctrina para apoyar, por ejemplo, el purgatorio, (macabeos), orar a los santos (Tobías), o dar dinero para que así Dios me acepte mas (Tobías), las monjas (Judith).

En este tiempo también podemos acotar que, volverse cristiano, y convertirse al cristianismo era “la moda”; no nada más por el simple hecho de conseguir buenos trabajos, un buen sueldo como sacerdote, sino también como presión social y cultural. Las personas en su mayoría no se convertían a Cristo por fe, sino por conveniencia.

La figura del papado surgió a partir del siglo VII, trescientos años después de Constantino, no hay evidencias históricas de un papado antes de dicho siglo. Se tomaba como líder de la iglesia al más anciano de los obispos, sea en Roma, o en Constantinopla, Alejandría, etc. La figura del papado se tomó como tal gracias a Gregorio Magno, hombre muy humilde, tomado también como padre de la Iglesia, pero que lamentablemente tuvo errores en la interpretación de la Biblia y la Sana Doctrina. Gracias a su defensa de Roma frente a las invasiones bárbaras fue tomando renombre y liderazgo, hasta que cada palabra que él decía se convertía en dogma, tanto de fe como a nivel político; formándose oficialmente el papado. A partir de este hecho, El papado habla por Dios, violando lo que dice la Biblia, que Jesucristo es la cabeza de la Iglesia, a partir de allí vemos concilios que sobrepasan lo dicho por las escrituras, un hombre ya no puede añadirle nada más a la Biblia ya que está cerrada tal como lo dice en Apocalipsis 22. Todas estas perversiones terminaran con el Cisma de oriente, y la Reforma de Lutero.

El hermano Gary Shogren, Phd, Profesor del Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San Jose Costa Rica, autor del articulo web El Emperador Constantino el Grande un villano o un heroe? explica detalladamente los mitos y leyendas que se han derivado bajo el reinado de Constantino, desde fundador de la cristiandad, hasta "imponer" cosas como la doctrina de la Trinidad, la eliminación del sábado, etc. les recomiendo que lean este articulo, ya que desglosa con suficiente argumentación y pruebas, cada mito y cada leyenda hecha contra Constantino.

He aqui la Conclusion del Profesor Shogren: "¿Quién era Constantino y cuál era su fe? La controversia continuará, pero una evaluación justa es que él creía ser un cristiano, aunque durante algunos años él también continuó con ciertas prácticas paganas. Su experiencia en el Puente Milvio fue genuina, aunque más adelante probablemente mitologizada y también convertida en un momento de conversión instantáneo. Él usó el conocido símbolo cristiano Chi-Rho, pero no lo inventó. Sus acciones como el “Primer Emperador Cristiano” fueron una mezcla de abuso de poder y el creciente uso de su poder para ayudar a la iglesia. Él declaró al cristianismo y otras religiones como legales, invitó a muchos cristianos a su gobierno, e hizo la vida más difícil para los paganos. Él dio a los líderes cristianos y judíos privilegios similares. Él intervino en algunas disputas teológicas, principalmente para empujar a los líderes de la iglesia a actuar en armonía. Especialmente, él presidió sobre el Concilio Niceno en 325 d. C., y presionó por la unidad, pero no inventó las doctrinas de la deidad de Cristo o la Trinidad. Ni él ni Nicea consideraron alguna vez el tema del canon de la Biblia. Constantino no tuvo nada que ver con cualquier supuesta revisión del Nuevo Testamento griego. Él no forzó la fe cristiana sobre todos, pero él ciertamente hizo más fácil que las personas se convirtieran. Él vinculó la costumbre sostenida por mucho tiempo del culto cristiano en Domingo con el concepto de descanso del trabajo, y ayudó a afirmar las fechas de Navidad y Pascua de acuerdo con la práctica ya de largo tiempo en la iglesia.


Este es Constantino en la medida en que la historia lo permite. Él puso en movimiento la cristianización del imperio y siglos de la versión oficialmente reconocida de la fe. Pero la fe cristiana, ya sea Católica, Ortodoxa, o Protestante, no puede ser considerada como su creación."





miércoles, 26 de junio de 2019

ESTUDIO DE DANIEL 10:13 EL PRÍNCIPE DE PERSIA Y LA POTESTAD DEMONÍACA


¿QUIÉN ES EL PRÍNCIPE DE PERSIA EN DANIEL?
Basado en Daniel 10:13

En este pequeño estudio dilucidamos el versículo de Daniel 10:13 en el cual identificamos al Príncipe de Persia, contendiente del ángel (posiblemente Gabriel) que venía a darle la respuesta al profeta Daniel, como una potestad demoníaca

Análisis del versículo:
Antes que nada analicemos y leamos el versículo en cuestión:
“Más el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia”. (Dan 10:13 RV1960)
Ahora bien, en el contexto del versículo, Daniel tuvo una visión de un ángel a las orillas del rio Hidekel (Tigris), dicho ángel le expone a Daniel el porqué de la tardanza en llegar la respuesta a su plegaria, respuestas que no habían llegado todavía (pasaron 21 días) por retención y lucha del Príncipe de Persia, opuesto a Dios, hasta que llego Miguel y lo ayudó a fin de que haga su cometido.

Concepto de “Príncipe” en términos bíblicos:
El libro de Daniel es uno de los libros más fascinantes de la Biblia, sobre todo porque nos introduce a la disciplina de la escatología, (eventos finales) junto con el libro de apocalipsis. En el capítulo diez de Daniel nos encontramos con la palabra “Príncipe” que viene del hebreo שַׂר  que significa sar: persona jefe o cabeza (de cualquier rango o clase): camarero, capitán, caudillo, comandante, comisario, general, gobernador, grande, jefe, maestro, mayoral, oficial, principal, príncipe. Los traductores toman la palabra príncipe como la palabra más aproximada a la oración. La palabra se encuentra 420 veces en el hebreo bíblico. Uno de los primeros casos de sar está en Gn 12.15: « También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón”».

En el libro de Daniel, sar se usa con referencia a «seres sobrehumanos» o «ángeles patronos». Miguel es el «príncipe» de Judá (Dan_10:21; cf. Jos_5:14). Dan_8:25 alude a un rey que se levantará contra «el Príncipe de los príncipes [el Mesías]». Esto es de suma importancia ya que cuando hagamos la interpretación de este versículo, ubicaremos este demonio como una potestad demoniaca.  

Análisis histórico
Después de que los persas conquistaron Babilonia y su imperio, los nuevos gobernadores aprovecharon de los talentos y de la experiencia del anciano estadista de la generación pasada.  Otra vez Daniel llegó a ser el principal consejero de la corona esta vez medo-persa.  Quizá fue Daniel quien mostró al rey las profecías de Isaías. En cualquier estudio del libro de Daniel hay dos asuntos que requieren un examen cuidadoso:

a.      “La historicidad de Daniel.  Desde que el filósofo neoplatónico Porfirio realizó los primeros grandes ataques contra la historicidad de Daniel (233-c. 304 d. C.), este libro ha estado expuesto a los embates de los críticos.”[1] Irónicamente los principales ataques provienen de teólogos naturales de la Iglesia Católica.
b.      La exactitud profética del libro de Daniel. He aquí el principal problema para dichos teólogos: la exactitud profética de Daniel es de un… 100¡ para ellos es sencillamente imposible que alguien siglos anteriores a los hechos profetizados haya tenido una certeza del 100%... Demos la mayor gloria para nuestro Señor¡


Algunas posiciones de estudiosos
Algunos autores dicen que posiblemente el príncipe del cual habla Daniel capitulo 10:13 se esté refiriendo a satanás. El profeta Isaías habla del «Príncipe de paz» (9.6) refiriéndose al Mesías que había de venir”.[2]
“El príncipe... de Persia sería la cabeza de las fuerzas espirituales que comandarían a la pecadora Persia, especialmente en sus relaciones con el pueblo de Dios.”[3]
El príncipe del reino de Persia: Indica el ángel el patrón de Persia  La noción de que diferentes naciones fueron asignados a diferentes dioses o seres celestiales se había extendido en el mundo antiguo. El título de "príncipe" no implica necesariamente inferior a la condición divina.
El "príncipe de los ejércitos" en Daniel 8:11  aparentemente es el Dios de Israel. Un precedente para el título de "príncipe" que se aplica a un ángel se puede encontrar en el שר צבא יהוה que aparece en Josué 05:14.  Aquí vemos un paralelo en Ap. 12: 7  (“guerra surgió en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón”), “lo que probablemente empates en una fuente judía en este punto.”[4]


¿Qué significa la frase se me opuso?
El comentario Bíblico Adventista del séptimo día relata lo siguiente:
“El profeta nos da una vislumbre de la tremenda lucha entablada entre las Fuerzas del bien y las del mal. Podría hacerse esta pregunta: ¿por qué permitió Dios que los poderes del mal luchasen para dominar la mente de Ciro durante 21 días mientras Daniel seguía afligido y suplicaba? Esta pregunta debe contestarse teniendo en cuenta la verdad de que estos acontecimientos deben entenderse a la luz de "un propósito todavía más amplio y profundo" del plan de redención, que era "vindicar el carácter de Dios ante el universo... Ante todo el universo [la muerte de Cristo] justificaría a Dios y a su Hijo en su trato con la rebelión de Satanás" (PP 55; DTG 578-579):
“Las Escrituras, descorren el velo que separa al cielo de la tierra, y se revela la lucha entre los poderes de la luz y de las tinieblas.”[5]





¿Quién es entonces este príncipe de Persia?
La Biblia dice “Y levantándose muy de mañana el rey de los asirios Sennaquerib, vio todos aquellos cuerpos muertos, y levantó el campo, y se marchó”[6] el Ángel que menciona Daniel es un “poder diabólico, un ángel malo. En el Nuevo Testamento se llaman demonios. Este pasaje señala un ministerio que tienen los ángeles en los gobiernos humanos”[7] igual como lo menciona pablo en (Efesios 6:12). Tal habilidad para retrasar la respuesta a Daniel nos da una gran evidencia del poder del Príncipe del Reino de Persia. En algún lugar en su vuelo del cielo, de su morada, El ángel enviado por Dios invadió el campo de los lugares celestes mencionado en Efesios 6:12, poblado por espíritus malignos. Miguel vino para librar a dicho ángel de esa oposición del Príncipe de Persia. Este Príncipe era un espíritu de gran maldad.

No es de gran casualidad que hoy en día el principal enemigo de Israel sea Irán (la actual Persia), nación controlada por el Consejo de Ayatollah, siguiendo preceptos islámicos….

Dichas potestades demoniacas, están supeditadas a satanás, el cual les da la misión de llevar a esa nación, sus líderes y población en general a la debacle y a su propia destrucción.

En Daniel 10, Gabriel vino a fortalecer a Daniel. Trajo fortaleza física al profeta, del mismo modo que impartió palabras que fortalecieran el alma de Daniel para fortalecerlo espiritualmente. Aun así Daniel ignoraba lo que estaba sucediendo. Gabriel dio cierto servicio del cual no se nos menciona. Gabriel nos habla de una pelea con este príncipe. ¡Con cuánta frecuencia Satanás y sus ángeles de las tinieblas están disputando las vidas de nuestros hijos jóvenes mientras que nosotros nos encontramos en la agonía de la oración intercediendo por ellos! Este capítulo 10 de Daniel nos revela que con frecuencia existe una guerra sin cuartel en los lugares celestiales de la cual no estamos conscientes.

En este incidente, Gabriel pudo dejar la batalla cuando Miguel llegó, pero tuvo que regresar para pelear con el príncipe de Persia (Daniel 10:20). ¡Seres espirituales peleando contra seres espirituales! Un mundo encima de nosotros está siempre activo en contra del mundo que es visible. Esto ocasiona que el corazón del cristiano de hoy en día se pregunte: “¿Qué ángel de maldad está encima de los Estados Unidos?” “¿Qué ángel ha sido designado por Dios sobre los Estados Unidos, Venezuela o su país desde el cual nos lee, para que influencie a nuestros líderes en dirección a la justicia tanto como los demonios están perseverando en influenciar a los líderes hacia la maldad?”

Las oraciones de Daniel fueron evidentemente el elemento inquietante entre principados y potestades en lugares celestiales. ¿Cuál fue la naturaleza y propósito de la oración de Daniel en ese momento? Esta oración fue una continuación de la oración del capítulo anterior, en donde Daniel estaba orando acerca de los 70 años que Jeremías había profetizado. No obstante, el incidente en este capítulo 10 sucedió 2 años después cuando el retorno de Israel estaba por llevarse a cabo. Mientras que el tiempo de Dios para su retorno era inminente, Satanás estaba perseverando en detener su regreso.

Para cumplir con su plan Satanás, con frecuencia debe obrar a través de reyes. Miguel estaba trabajando con estos reyes para influenciarlos a fin de que dejaran regresar a los judíos. Por supuesto, Ciro y Darío no tenían consciencia de la presencia del príncipe angelical de Persia, e igualmente inconscientes del mensajero angelical, quien había venido como respuesta a las oraciones de Daniel. ¡Esta oración de Daniel era verdaderamente en pos del destino de la nación judía! El poder de la oración se observa aquí en la resolución de una historia; y aun así, Satanás peleó en contra de Miguel por ello.

Quizá Daniel teniendo el favor de Darío, le había hablado a él y a Ciro, respecto al escrito profético de Jeremías acerca de Ciro (predicho en Isaías 45:1–6). Ahora estaba orando para que pudiera obtener el deseado final. Aun así, la batalla rugía hacia adelante y atrás. Cuando el príncipe de Persia ganaba ventaja, los reyes de Persia creían que no sería sabio dejar volver a los judíos a Jerusalén. Cuando el mensajero que vino a Daniel en su oración se había parado victoriosamente delante de su adversario, los reyes de Persia entonces creyeron que debían dejar a los judíos que regresasen. Únicamente después de 21 días fue que el asunto pudo resolverse. La venida de Miguel había aliviado al mensajero el tiempo suficiente para que pudiera ir con Daniel y contarle acerca del progreso que se había llevado a cabo, mucho de esto habría animado en gran manera a Daniel. Después, Gabriel regresó para ayudarle a Miguel en la batalla. El resultado de tal lucha lo vemos en 2 Crónicas 36:22, 23 y en Esdras 1:1–4.

De una manera muy gráfica, esta batalla en los lugares celestiales nos muestra los esfuerzos determinados de los poderes de las tinieblas para derrotar a las oraciones del pueblo de Dios. Aunque la oración tomó un efecto inmediato en el cielo (de acuerdo a la declaración del mensajero celestial), Daniel no había tenido ninguna manifestación de dicha situación durante 21 días. Los poderes de las tinieblas en los lugares celestiales habían retrasado el mensaje de que la oración de Daniel había sido escuchada y contestada. El cristiano debe discernir que el poder de la oración no debe ser visto únicamente en la vida de una persona, sino también desde una perspectiva global. Los Últimos Tiempos demandan que los santos de Dios se involucren en oraciones por el mundo y por sus poderes. Cuando nuestras oraciones van más allá de nuestras necesidades personales, y entran en un ramo global, entonces estamos entrando en el área en donde residen los principados y las potestades. ¡Necesitamos hombres y mujeres alrededor del mundo dedicados a la oración en el ramo de las guerras espirituales!

Conclusión
Mientras Satanás y sus ángeles, y los malos consejeros, excitan a los príncipes a hacer el mal contra la Iglesia, nos podemos regocijar en que Cristo nuestro Príncipe, y todos sus ángeles poderosos, actúan contra nuestros enemigos; pero no debemos esperar que muchos nos favorezcan en este mundo malo. El príncipe de Persia es un principado espiritual de guerra y confrontación directa en contra del pueblo de Dios. Se opone al cumplimiento de las peticiones, como lo hizo con Daniel y opera actualmente elevando las tensiones con Israel, deseando su destrucción y eliminación; además de interferir el trabajo de la revelación en la vida del creyente.

Es necesario que como hijos de Dios entendamos que la voluntad del Padres es dar respuesta a las oraciones de sus hijos. Toda oposición por ende debe ser quitada en el nombre de Jesús. Para esto el Padre nos ha dado la autoridad para someter a todo principado y autoridad bajo los pies de Jesucristo. Estemos por ende, prestos a proclamar y a declarar que todo principado está bajo los pies de Cristo, y que no pueden oponerse a lo que el Padre ha predestinado para nosotros desde antes de la fundación del mundo.

“y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” (Efe 1:19-23 RV1960).

Vamos a enfrentar más de este tipo de guerras espirituales en los días venideros. El poder del Evangelio está siendo agresivamente confrontado en los Últimos Tiempos a través del incremento de agresión por parte de los demonios que pelean con su influencia sobre las vidas de las personas en contra del Evangelio. Mi querido padre terrenal solía decir que entre la boca del predicador y el oído del oyente se encuentran los poderes de las tinieblas tratando de detener al cristiano de entender la verdad que está siendo predicada. Esta situación ha alcanzado una proporción global.

Que el Señor nos conceda toda la armadura de Efesios 6 y una vida de oración para pelear en los lugares celestiales.



[1] Nichol, Francis D., Victor E. Ampuero Matta, Nancy J. Vyhmeister, Humberto M. Rasi, and Ellen Gould Harmon White. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día: la Santa Biblia con material exegetico y expositorio. Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1992.
[2]Nelson, Wilton M.; Mayo, Juan Rojas: Nelson Nuevo Diccionario Ilustrado De La Biblia. electronic ed. Nashville : Editorial Caribe, 2000, c1998
[3] Biblia Plenitud: La Biblia De Estudio Que Le Ayudara a Comprender a Aplicar La Plenitud Del Espíritu Santo En Su Diario Vivir. electronic ed. Nashville : Editorial Caribe, 2000, c1994, S. Dn 10.13
[4] Collins, John Joseph; Cross, Frank Moore; Collins, Adela Yarbro: Daniel: A Commentary on the Book of Daniel. Minneapolis : Fortress Press, 1993 (Hermeneia--a Critical and Historical Commentary on the Bible), S. 374
[5] Nichol, Francis D., Victor E. Ampuero Matta, Nancy J. Vyhmeister, Humberto M. Rasi, and Ellen Gould Harmon White. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día Tomo 4: Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1992, pág. 886
[6] Torres Amat, Félix. Nuevo Testamento: versión castellana del Félix Torres Amat; con introducciones, revisión y edición de notas y división exegética del texto por la Revista católica de El Paso. El Paso, Tex: Editorial "Revista católica", 1926.
[7] Claudiox. «Estudio Exegético Sobre Daniel.» Pública para la Internet, 2010: 116.

viernes, 14 de junio de 2019

ESTUDIO DE JOSUE Y EL PROCESO DE CONQUISTA DE LA TIERRA PROMETIDA SEXTA PARTE: CONCLUSIONES Y ASPECTOS POSITIVOS


ESTUDIO DE JOSUE Y EL PROCESO DE CONQUISTA DE LA TIERRA PROMETIDA SEXTA PARTE: CONCLUSIONES Y ASPECTOS POSITIVOS





A medida que leemos las exhortaciones de despedida de Josué sobre el servicio fiel, ¿no nos pone chiquito el corazón? ¿Nos atreveríamos a decir las mismas palabras que Josué pronunció más de 3.400 años atrás: “En cuanto a mí y a mi casa, nosotros serviremos a Jehová”? O si acaso sirve a Jehová en medio de circunstancias que lo ponen a prueba o lo aíslan de otros fieles, ¿no le infunden ánimo las palabras que Jehová dijo a Josué al principio de la marcha para entrar en la Tierra prometida: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente”? Además, ¿no obtiene provecho inestimable de seguir Su consejo de ‘leer [la Biblia] en voz baja, día y noche, para tener éxito en su camino’? Sin duda, todos los que sigan ese consejo sabio lo hallarán notablemente provechoso (24:15; 1:7-9).

¿Qué cualidades esenciales para el cristianismo se recalcan?

Los sucesos tan vívidamente registrados en el libro de Josué son más que solo historia antigua. Recalcan principios piadosos... primordialmente que la fe absoluta en Jehová y la obediencia a Él son vitales para tener su bendición. El autor de la carta a los Hebreos dice que por fe “los muros de Jericó cayeron después de haber sido rodeados por siete días”, y que por fe “Rahab la ramera no pereció con los que obraron desobedientemente”. (Heb. 11:30, 31.) También Santiago menciona a Rahab como un ejemplo provechoso para los cristianos respecto a efectuar obras de fe. (Sant. 2:24-26.)

Grandes milagros, grandes gestas, un gran Dios creador Protector.

Los extraordinarios sucesos sobrenaturales que se registraron en Josué 10:10-14 —cuando el Sol se quedó inmóvil y la Luna se detuvo, así como los muchos otros milagros que Jehová realizó en favor de su pueblo— son vigorosos recordatorios de la capacidad y el propósito de Jehová tocante a causar un exterminio final de todos los inicuos opositores de Dios. A Gabaón, escena de batalla tanto en el tiempo de Josué como en el de David, la relaciona Isaías con el hecho de que Jehová se levantará con agitación para este exterminio, “para hacer su obra —su extraña obra— y para hacer su operación—su extraña operación—”. (Isa. 28:21, 22.)

¿Qué relación hay entre el libro de Josué y el Nuevo Testamento?

¿Hay relación entre el Libro de Josué y el N.T? ¡Por supuesto que sí! El hecho de que la conquista de la Tierra Prometida y el establecerse en ella han de enlazarse con algo mucho mayor lo indicó el autor de Hebreos: “Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.”. (Heb. 4:1, 8, 9.) Ellos adelantan con firmeza para asegurarse de su “entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. (2 Ped. 1:10, 11.) Como muestra Mateo 1:5, Rahab llegó a ser antepasada de Jesucristo. Así el libro de Josué suministra otro eslabón vital en el registro que conduce a la producción de la Descendencia relacionada con el Reino. Provee una garantía firme de que el cumplimiento de todas las profecías y la segunda venida de Cristo es segura. Al hablar de la promesa que Dios les hizo a Abrahán, Isaac y Jacob, y que se repitió a los israelitas, sus descendientes, el registro declara en cuanto al tiempo de Josué: “No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió”. (Jos. 21:45; Gén. 13:14-17.) ¡Todo se realizará!.

El predominio posterior de los cananeos fue efecto de la negligencia de Israel y castigo por su pecaminosa inclinación a la idolatría y abominaciones de los paganos que albergaron y permitieron en su medio. No faltó nada bueno que el Señor había hablado a la casa de Israel. En su debido momento todas sus promesas serían cumplidas; entonces, su pueblo iba a reconocer que el Señor ha superado sus mayores expectativas y los ha hecho más que vencedores y llevándolos al deseado descanso.

BIBLIOGRAFIA:

Comentarios de la Biblia Mathew Henry.
“Toda escritura de Dios es Provechosa” Watch Tower Bible.